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Reactivación económica en Chile: soplan vientos favorables

Reactivación económica en Chile: soplan vientos favorables



[12/09/2010], María Loreto Soler Menares
Font: María Loreto Soler Menares
Temps aproximat de lectura: 10 min.

En un año marcado por desafíos humanos y económicos de primer orden, el Consejo del Banco Central estimó que este año el PIB de Chile tendrá un crecimiento de entre el 5,0 y el 5,5%, mientras que para el 2011 crecerá entre el 5,5 y el 6,5%.

No solo los vientos alisios soplan esta primavera sobre Chile. Además, hay de manera  evidente una importante tasa de expansión para la actividad y la demanda para este año y el próximo y una inflación fluctuando, en torno al rango de tolerancia y con un nivel  de crecimiento para este año, superior al previsto en junio. Esto se fundamenta tanto en datos efectivos mayores para el primer semestre como en un mayor dinamismo de la demanda y la actividad en las cifras disponibles para el tercer trimestre.

 

El pasado miércoles 8, el presidente del Banco Central de Chile, José de Gregorio,  presentó ante el Senado chileno el Informe de Política Monetaria, IPoM,   que entre otras cosa, comunicó sobre la marcha segura de la economía chilena.

 

El documento resalta que la actividad en Chile ha seguido mostrado importantes tasas de expansión, reduciéndose las holguras de capacidad más pronto que lo previsto y ha continuado la recuperación de los daños provocados por el terremoto y maremoto del 27 de febrero de este año.

 

El Consejo manifiesta que el esfuerzo de reconstrucción posterior al terremoto y maremoto de febrero ha afectado el gasto interno, pero con una composición distinta a la prevista inmediatamente después de la catástrofe. Mientras que en un principio se esperó que los esfuerzos públicos y privados estuvieran mayoritariamente concentrados en infraestructura y construcción, se ha apreciado, por el contrario, un componente mucho más relevante de importaciones de bienes de capital y reposición de existencias.

 

Por otro lado, en un contexto de creciente incertidumbre sobre el desempeño de la economía global, en Chile la actividad ha seguido mostrando importantes tasas de expansión, se han reducido las holguras de capacidad más pronto que lo previsto en el IPoM de junio y ha continuado la recuperación de los daños provocados por el terremoto y maremoto del 27 de febrero. A su vez, la inflación ha vuelto al rango de tolerancia y se encamina a registros en torno a 3% en los próximos meses.

 

En su discurso frente al Senado, José de Gregorio expresó que “la economía chilena ha sido capaz de superar estas dificultades de una manera que casi no tiene precedentes en nuestra historia. Chile, ha transitado durante el bienio 2008 y 2009 por episodios de crisis financiera y recesión global sin precedentes en muchas décadas. La economía chilena fue capaz de superar estas dificultades de una manera que casi no tiene precedentes en nuestra historia. La estabilidad macroeconómica, se ha preservado y los efectos negativos sobre el empleo y la actividad de los tormentosos eventos de los años recientes han sido enfrentados adecuadamente. Ello permite que nos encontremos en presencia de un proceso e crecimiento y recuperación económica significativa, sólida y saludable de la actividad, la demanda y el empleo”.

 

En efecto, a pesar de la creciente incertidumbre sobre la economía global, la actividad en Chile ha mostrado tasas de expansión, se han reducido los niveles de desempleo y se ha continuado con la recuperación de los daños provocados por el terremoto y maremoto del 27 de febrero (27-F).

 

Según el IPoM, el primer  cierre de las Cuentas Nacionales del segundo trimestre arrojó que el PIB creció 6,5% anual. En términos de velocidad, el segundo cuarto del año cerró con una variación a trimestre actualizada, cercana a 20%. La demanda interna también tuvo un incremento mayor que lo previsto, principalmente por  un mayor consumo privado y un importante repunte de la inversión, tanto en su componente de de formación bruta de capital fijo como por la acumulación de inventarios.

 

El dinamismo de la demanda internad e las actividad han respondido a factores tanto de temporales como más persistentes. Entre los primeros, destaca la reposición inmediata de daños producidos por el 27-F.  A estos, e suma la reversión de la fuerte contracción de la demanda interna durante el 2009, asociada a los elevados niveles de incertidumbre.  Entre los elementos más persistentes que impulsan la demanda y la actividad,  se cuentan el efecto estimulativo aún relevante de la política monetaria, en un entorno donde los balances de los agentes no sufrieron daños duraderos por la crisis o el 27-F.

 

Por otro lado, las condiciones financieras internas han seguido normalizándose, lo que se aprecia en la expansión de las colocaciones, en tasas de interés que siguen en niveles bajos y en condiciones de acceso al crédito que de acuerdo con diversas fuentes de información, han continuado flexibilizándose. Se suma el favorable desempeño del mercado laboral y las expectativas de consumidores y empresas que se ubican en la zona optimista o cerca de sus valores neutrales.  

 

Respecto a la inflación, en su trayectoria de largo plazo el Informe señala que está influida por efectos de una sola vez (como fue el fin del impuesto de timbres y estampillas y el alza de las tarifas del transporte público en la ciudad de Santiago) ósea, puntuales y específicos, los que al revertirse permitirán que la inflación oscile en torno a 3% durante todo el 2011 y hasta fines del horizonte de proyección relevante, en esta ocasión el tercer trimestre del 2012.

 

Tomado en consideración el conjunto de antecedentes mencionados, el Consejo estima que  durante este año el PIB tendrá un crecimiento entre 5, 0 y 5,5%, mientras el 2011 crecerá entre 5,5 y 6,5%. El rango para este año, es superior al previsto en junio y se espera que, en la segunda mitad del año, la actividad aumentará a tasas trimestre a trimestre, menores a las observadas.

 

La evolución de la actividad y la demanda determinaran que la cuenta corriente sea de

-1,1% del PIB este año, ampliándose en el 2011. Medido a precios de tendencia, estas cifras son altas en una perspectiva histórica, reflejando los efectos transitorios de la reconstrucción post 27-F sobre la inversión y el ahorro.

 

En la trayectoria de la inflación también tiene un rol la dinámica reciente y prevista para el tipo de cambio real. El peso se ha apreciado, en términos nominales, cerca del 7% desde junio, respondiendo en parte al comportamiento del dólar en los mercados internacionales.

 

En cuanto a la tasa de Política Monetaria, TPM, las expectativas del mercado anticipan que el retiro del estímulo monetario continuará en los próximos meses y el Consejo estima que proseguirá con el retiro monetario a un ritmo que dependerá de la evolución de las condiciones macroeconómicas internas y externas.

 

Los riesgos para la economía chilena si siguen situando en el exterior. En ese sentido, se han levantado dudas respecto al dinamismo de la recuperación de  Estados Unidos. Por los últimos datos conocidos, el crecimiento del PIB en el segundo semestre de este año, estuvo por debajo de lo esperado por el mercado y, también los datos coyunturales más recientes apuntan a un tercer trimestre más débil. Una de las razones de este crecimiento más débil, podría ser que los estadounidenses continúan con la eliminación de sus deudas, ósea estarían haciendo los que los economistas llaman “limpieza de balance” especialmente en los hogares.

 

En cambio, en la Zona Euro, las cifras del PIB del segundo trimestre fueron mejores que lo esperado por el mercado y destacaron las diferencias en el dinamismo de las economías al interior de la región. En cuanto a las economías emergentes, sigue destacando el dinamismo  de las economías asiáticas y latinoamericanas. En China, el crecimiento del PIB superó el 11% anual en el primer semestre, mientras en otras economías de la región, como Singapur, Malasia y Tailandia la actividad del segundo trimestre sobrepasaron las ya elevadas expectativas que tenía el mercado.

 

Al concluir su presentación ante el Senado, el Presidente del Banco Central expresó que “luego de varios años de fuertes turbulencias y desastres natrales, la economía chilena se encuentra en una muy buena situación para proseguir con un ritmo de crecimiento  sostenido. La estabilidad de precios, se ha preservado, evitando que la inflación merme el poder adquisitivo de los chilenos, en especial el de los de menores ingresos que son quienes tienen menos posibilidades de protegerse ante el flagelo de la inflación. El crecimiento se ha afianzado, empujando la tasa de creación de empleo a niveles que no veíamos en varios años. La contribución de la política monetaria en este desempeño es indudable. Ha tenido la flexibilidad necesaria para poder ser aplicada frente a cambios abruptos del entorno, sin dogmas ni rigideces innecesarias y continuará así”.

 

Además, De Gregorio afirmo que “para que este proceso pueda prolongarse en el tiempo es necesario que sea balanceado y en el contexto de una inflación coherente con nuestra meta. De otra forma, será solo una aceleración insostenible que requerirá de ajustes severos con sus consecuentes costos en materia de actividad y empleo”.

 

Es evidente que la economía de Chile continúa enfrentando desafíos, como pueden ser mantener ritmos de crecimiento  sostenibles por un período prolongado, sin que ello genere tensiones para la estabilidad de precios.

 

Sin lugar a dudas, que el garantizar un entorno de inflación baja y estable es la mejor contribución que puede hacer el Banco Central a la prosperidad en este nuevo siglo de vida independiente que comenzará este 18 de septiembre  la República de Chile.

 

Loreto Soler - Periodista

loreto.soler@gmail.com
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