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Banco Central de Chile: cuidado con el exceso de endeudamiento

Banco Central de Chile: cuidado con el exceso de endeudamiento



[12/07/2011], María Loreto Soler Menares
Font: Banco Central de Chile
Temps aproximat de lectura: 10 min.
Los riesgos inflacionarios en Chile, se han atenuado desde el Informe de Política Monetaria, IPoM, de marzo, en respuesta a los cambios en el escenario macro económico y la política monetaria y el sistema financiero chileno podría enfrentar nuevos deterioros del escenario económico externo, con un PIB para el 2011 cercano al 6 y 7%.

El sistema financiero chileno, está preparado para enfrentar eventuales deterioros en el escenario externo y no existe evidencia de vulnerabilidades financieras de carácter sistémico. Lo anterior, según el Informe de Estabilidad Financiera del primer semestre de 2011 publicado el pasado mes de junio.

 

En la presentación del IPom, realizada ante la Comisión de Hacienda del Senado chileno, se establece que la inflación total continúa en torno a 3% anual, al mismo tiempo que  los registros subyacentes, aunque con una trayectoria ascendente, siguen contenidos, ambos en niveles por debajo de los previstos en marzo. La principal noticia de los últimos meses, ha sido la atenuación de algunos de los riesgos inflacionarios identificados en marzo.

 

Por otra parte, aún cuando los precios internacionales de las materias primas no siguieron aumentado al ritmo que lo hicieron entre mediados del 2010 y comienzos del 2011, permanecen en niveles elevados.

 

Lo bueno ha sido que la propagación de los shocks de precios específicos, ha sido acotada. Esto y las decisiones de política monetaria adoptadas por el Consejo del banco central,  han colaborado para que menguaran los temores de una mayor aceleración inflacionaria que se apreciaban en marzo.

 

Los datos del primer trimestre, mostraron que a pesar de existir una rápida expansión de la actividad y de la demanda interna, por sobre la esperada en marzo, existen indicadores parciales del segundo cuarto del año, que  dan cuenta de una economía que, si bien sigue creciendo a tasas elevadas, presenta cierta moderación. Destaca la fortaleza del dinamismo del consumo privado y, en menor medida, del componente de maquinaria y equipos de la inversión.

 

Según el BCCH, el crecimiento del PIB se ubicará este año en la parte alta del rango previsto en marzo, con un aumento de entre 6 y 7%. Ahora bien, el mayor crecimiento para el 2011 responde a cifras efectivas del primer trimestre por sobre lo anticipado. En particular, la velocidad de crecimiento del PIB de los sectores distintos de recursos naturales se aproximará rápidamente a la tasa tendencial, la que sigue estimándose en 5%. Lo anterior, hará que las brechas de capacidad de la economía chilena, se mantengan cerradas a lo largo del horizonte de proyección.

 

Según el IPoM, parte  relevante del comportamiento que se espera para la economía en los próximos trimestres proviene del ajuste de la política monetaria. Desde junio del 2010 a la fecha, la Tasa de Política Monetaria (TPM) se ha aumentado en 475 puntos base, 200 de los cuales se concentraron este año. La transmisión de un cambio en la política monetaria opera con rezagos sobre la actividad y la inflación, normalmente entre dos y ocho trimestres.

 

Entonces, la plena transmisión del retiro del estímulo monetario hará que el actual dinamismo de la economía, baje  y estabilice en tasas en torno al crecimiento de tendencia, contribuyendo simultáneamente a que la inflación se ubique en 3% en el horizonte de proyección.

 

Para el BCCH, el panorama externo sigue siendo favorable para Chile en lo que se refiere a términos de intercambio, crecimiento de socios comerciales y financiamiento externo, pero los riesgos negativos se han acentuado. Por un lado, se ha acrecentado la dicotomía entre economías desarrolladas y emergentes en términos de perspectivas de crecimiento y tasas de interés. Por otro, la inflación ha seguido creciendo en varios países, pero, al igual que en Chile, la preocupación generalizada que existía a comienzos de año por el devenir del escenario inflacionario, se ha calmado.

 

En cuanto al tipo de cambio, este seguido ampliando la diferencia entre las tasas de interés en las economías desarrolladas y emergentes en los distintos plazos.  El dólar ha continuado depreciándose y las monedas emergentes han seguido ganando valor.

La paridad peso/dólar no ha escapado a esta tendencia, aunque de manera más atenuada, donde el tipo de cambio real,  ha experimentado un aumento marginal, y su nivel está dentro del rango coherente con sus fundamentales de largo plazo.

 

En lo referido a la inflación total, se espera que sea algo menor que lo estimado en marzo. La inflación IPC finalizará el año en 4,0%, ubicándose por algunos meses en torno a este valor. En el 2012, convergerá a 3% y se mantendrá alrededor de la meta hasta fines del horizonte de proyección, en esta ocasión el segundo trimestre del 2013. La inflación subyacente seguirá subiendo y convergerá gradualmente a 3%.

 

En cuanto a la Estabilidad Financiera, el BCCH establece que aunque el entorno macroeconómico externo permanece estable, con condiciones favorables para la economía chilena que permanecen, sin embargo, existen elementos de riesgo que podrían llevar a un deterioro de las condiciones de financiamiento externo y/o a una contracción de la demanda externa de la economía chilena.

 

Este Informe identifica tres posibles escenarios de riesgo en la economía global, que podrían generar una reversión abrupta de la oferta de capitales y, dependiendo de su severidad, una contracción significativa de la demanda externa.

 

Estos son: a) un agravamiento de la situación fiscal y financiera de los países de Europa periférica, b) un empeoramiento de la situación fiscal de EE.UU. y c) un deterioro de la situación económico-financiera de alguna economía emergente de carácter sistémico. En los dos primeros escenarios, los riesgos surgen de la interacción entre sistemas financieros cuyos balances contables aún contienen activos deteriorados, una situación fiscal débil y bajos niveles de crecimiento.

 

En tanto, el tercer escenario se vincula más directamente a la gestación de  potenciales vulnerabilidades financieras en alguna economía emergente de carácter sistémico, en un contexto de abundantes capitales externos.

 

 En el escenario externo base que contempla este Informe, los desafíos para el sistema financiero chileno se asocian a la abundante oferta de capitales externos. En los escenarios de riesgo, en tanto, las amenazas surgen de una eventual reversión abrupta de dichos capitales.

 

En efecto, el principal riesgo en el escenario base, es la gestación de vulnerabilidades en el sistema financiero local, ya sea a través del mayor endeudamiento de firmas e intermediarios financieros, de una mayor exposición de agentes locales a descalces cambiarios y de liquidez y/o de una sobrevaloración de activos financieros claves. Estas potenciales vulnerabilidades, constituyen un elemento de riesgo por sí mismas y, en caso de materializarse un escenario de riesgo que conduzca a una reversión abrupta de la oferta de capitales, el potencial impacto de los ajustes requeridos dependerá de cuán importantes sean ellas. Sin embargo, el análisis del presente Informe entrega como principal conclusión que no existe evidencia de vulnerabilidades con implicancias  sistémicas.

 

Los flujos brutos de capital hacia Chile se han mantenido en niveles similares a los observados durante el 2010 ya que la entrada bruta de capitales promedió 13% del PIB durante el período 2009-10, y en el primer trimestre del 2011 ascendió a 16%.Los flujos netos se vuelven positivos en lo más reciente, representando flujos acumulados anuales de 1,6% del PIB al primer trimestre del 2011.

 

Los mercados de deuda locales han operado con normalidad, y las presiones de liquidez en el mercado monetario, reportadas en el último Informe, han disminuido sostenidamente.  En el sector corporativo, el financiamiento externo continúa siendo la fuente de deuda con mayor crecimiento, sin observarse variaciones relevantes en los indicadores de descalce cambiario, liquidez, capacidad de pago ni rentabilidad de las empresas de mayor tamaño.

 

Para el caso de los hogares, se observa un crecimiento de la deuda coherente con la recuperación económica luego de la crisis financiera global y el terremoto del 2010.

El consumo privado ha mostrado una rápida recuperación, situación que ha estado acompañada con un crecimiento de la deuda de 8,4% anual en el primer trimestre del 2011, siendo el endeudamiento bancario el componente más dinámico de la deuda de consumo.

 

Hasta ahora, el endeudamiento no ha aumentado y el sistema bancario mantiene su capacidad de absorber la materialización de un escenario de riesgo severo. No obstante, es importante que los usuarios de créditos y los intermediarios de crédito internalice estos riesgos en sus decisiones de consumo, inversión y financiamiento.

 

Para enfrentar estas posibles vulnerabilidades, el BCCH seguirá manteniendo la flexibilidad en la aplicación de sus políticas ya que la inflación es un mal que afecta con especial ímpetu a las personas de menores ingresos,  y por ello, tal como lo ha dicho el presidente del Banco,  José de Gregorio, es importante seguir controlando  la incubación de presiones que impongan mayores costos a la sociedad chilena. Por ello, prudencia con el endeudamiento excesivo.

 

Loreto Soler- Periodista

 

loreto.soler@gmail.com
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